Remedios naturales para el herpes genital

En este artículo tienes varios remedios naturales para el herpes genital que podrás aplicarte fácilmente en tu propia casa. Lo mejor es que se trata de cosas que tienes en tu cocina o que puedes comprar en cualquier tienda. Solo sé constante aplicándotelos y verás las mejoras hasta que te quites las ampollas completamente.

Hielo

Para empezar con los remedios que te aplicarás, busca hielo en un lugar limpio. Tienes que aplicarte un cubito de hielo en las ampollas, pero si la zona afectada es muy grande puedes usar hielo contra el herpes genitalcompresas frías. También tienes la opción de meter varios cubitos de hielo en una bolsa y, así, ya podrás cubrir más área afectada por el herpes genital.

Lo que hace el hielo en las ampollas es cambiar bruscamente su temperatura, de modo que las bacterias que proliferan con la aparición de estas úlceras no pueden continuar con un desarrollo óptimo. Además de eso, también te ayudará a calmar el dolor y ardor que estas ampollas producen.

Puedes aplicarte hielo varias veces, pero no lo mantengas por mucho tiempo sobre la piel, ya que la zona donde aparece el herpes genital es bastante delicada y de nada servirá que heles las ampollas y dañes tu piel en buen estado.

Limón

limón para combatir herpes labialDespués de aplicarte hielo, puedes usar limón. El limón elimina bacterias y también combate el virus del herpes. Solo tienes que tomar un limón y partirlo por la mitad para extraer el jugo. Toma entonces un paño limpio o trocitos de algodón para empaparlos con el jugo del limón y, luego, ponte este extracto en las ampollas.

Sin duda, te arderá, pero eso solo es señal de que el limón está funcionando. Así que una vez que con el hielo frenes el crecimiento de las bacterias, con el limón las habrás eliminado.

También puedes aplicarte este remedio más de una vez. Los resultados son muy buenos, aunque no notes una mejora instantánea, porque las ampollas estarán desinfectadas después de que te hayas aplicado limón. Si sientes que te arde mucho, puedes aplicarte nuevamente hielo para calamar el ardor.

Tomate verde

El tomate verde es un poderoso antiviral que combate muy bien el virus del herpes. Solo tienes que conseguir un tomate de este color y partirlo en láminas para aplicarlas sobre las ampollas. También puedes optar por moler el tomate y aplicarte el jugo de este como se aplica el remedio anterior, usando un paño limpio.

Deja que el tomate verde actúe por unos 20 minutos antes de hacer otra aplicación de este o el siguiente remedio.

Sales de Epsom

Si no tienes en la alacena de tu cocina, compra en una farmacia o tienda, y luego vierte el contenido de dos sobres en la bañera y llénala con agua tibia. A medida que se vaya llenando, revuelve bien para que las sales se disuelvan. Cuando tenga la cantidad de agua suficiente, sumérgete en el agua para exponer en ella la zona afectada por el herpes genital. Espera unos 10 o 15 minutos para que las sales hagan efecto.

Después de que haya pasado el tiempo indicado, sal del agua y con un secador de cabello, y usándolo con aire frío, sécate la zona afectada. Con esto harás que las úlceras del herpes se sequen bastante.

Bicarbonato de sodio

También puedes aplicarte bicarbonato de sodio en las ampollas, para conseguir que estas se sequen. Tan solo espolvorea sobre ellas el bicarbonato de sodio y deja que absorban la humedad que tengan. Puedes aplicarte varias veces, pero al remover la aplicación anterior hazlo con cuidado.

Aloe vera

Por último, ya en la noche, puedes usar el aloe vera de una hoja de sábila. Pártela por la mitad y extrae el contenido de su interior, que es el aloe vera, el aloe vera es un remedio casero para el herpes labialluego usa las yemas de tus dedos cuidadosamente para pasarte este remedio por todas las ampollas. Puedes dejarlo actuar por toda la noche, ya que así conseguirás que en al amanecer se haya sanado buena parte del tejido dañado en el interior de las ampollas.

Tienes que recordar que para obtener mejores resultados necesitas ser constante en la aplicación de estos remedios y aplicarlos de la manera correcta. No olvides que necesitas también lavarte las manos antes y después de aplicarte estos remedios, para evitar infecciones o infectar a alguien.

 

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